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Las mujeres: luces de marzo

Lidia Melania Emeterio Rondón

Lidia Melania Emeterio Rondón

Lidia Melania Emeterio Rondón | ACTUALIZADO 13.03.2018 - 8:07 pm

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El mes de marzo se reviste para las mujeres, de honda significación. Es el mes que nos inclina hacia una rendición de cuentas para evaluar las siembras: avances, proyectos y obstáculos en la cosecha. Las mujeres reivindicadas en Marzo se caracterizan por ser dueñas de su hacer, pensar, y aspirar, tanto para si, como para la colectividad. Con esa conciencia han reivindicado ante la sociedad y el mundo su condición de mujer, y el derecho a ser ellas mismas. Salvando obstáculos, se han superado en casi todos los niveles: educativo, económico, intelectual, político etc., llenando de gloria las páginas de la historia de sus respectivos países. Ellas son Sembradoras?.
   
Quizá, sabiendo el origen, es contradictoria la celebración del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer. En este día están implicadas acciones de sangre y de violencia contra mujeres que en distintas partes del mundo, justo un 8 de marzo, cuando enfrentaron, exigiendo derechos, al poder que las oprimía. Pero esta contradicción se desvanece al sopesar que el grano debe morir para que surjan nuevos brotes: las luchadores y sembradoras de hoy.  
   
Al igual que la sangre derramada por mártires y patriotas de la independencia y la soberanía, en su conmemoración no se llora, sino que se celebra y se reivindican sus propósitos. El martirio a que fueron sometidas aquellas mujeres (carbonizadas, reprimidas dentro y fuera de las fábricas) se convirtió, más adelante, en acciones redentoras que estimulan y trazan las sendas y las pautas  por donde se ha de caminar para  vencer: la lucha.
   
 Y es en la lucha donde las dominicanas no se han quedado atrás, sino que han hecho historia. Recordar que, en la V1 Conferencia Feminista, realizada en Cuba, (febrero 1928) la delegada dominicana, Plinta Woss Ricart,  entre otros pensamientos,  expresó:
    
“Yo una dominicana, convencida de nuestras legitimas aspiraciones, plenamente equitativas,  y merecidas, me regocijo de unirme a la demanda hecha  por las mujeres de América. En nombre de mis compatriotas, y de nuestras hermanas de ideal de las otras repúblicas, afirmo y sostengo, que no solo se le debe otorgar a la mujer la igualdad de derechos civiles y políticos que solicitamos  en estos instantes, sino como derecho propio y el menor de los tributos que se le debe a su tantísimo rendimiento”(Cien Años de Feminismo. Tomo 1, pág. 477)
    
Son numerosas las sembradoras dominicanas. Basta citar, sin irnos muy lejos en la historia, a mujeres como Evangelina Rodriguez, María Petronila Angélica Gómez, Camila Henriquez Ureña, Abigail Mejía, Magali Pineda, Florinda Soriano, Carmen Natalia Martinez B., Ellas hicieron historia porque avanzaron, cada una en su renglón, y ese avance fue un  aporte legado a su país. Nadie le regaló nada, fueron fajadoras que se abrieron a la conciencia de progreso y la superación.
   
 Y es como Luz Sembradora, que muy a propósito del Día Internacional de la Mujer,  quiero resaltar la figura, ida a destiempo, de Pura Emeterio Rondón, una mujer cuyos aportes al nuestro país, su tierra de origen y de nacimiento, habrán de ser valorados en su justa dimensión.

Descripción: Descripción: http://dominicanjournalusa.com/wp-content/uploads/sites/14/2017/09/Pura-Emeterio-Rond%C3%B3n-2.jpg
    
Ella, tras haber abandonado el espacio terreno, pertenece al ayer reciente., pero se deja de vivir en un instante, un soplo hace la diferencia, mas el vivir es una trayectoria poblada de acontecimientos y de siembra fecunda, que en el caso de Pura, la siembra fue su anhelo, su práctica y su horizonte.  
    
En Pura Emeterio Rondón, la condición femenina haya un gran modelo de ética, integralidad, y ausencia total de maldades y dobleces, una mujer cultivadora y transmisora de los valores imperecederos, que lo demostró en todas las funciones que le tocó desempeñar, tanto en Venezuela, donde estudio y vivió por buen tiempo, como en este su país natal. Especialista e investigadora en el área de literatura, y en el Género Ensayo, proyectó su aguda sapiencia, en los más diversos temas de investigación literaria, religiosa, la identidad, y asuntos caribeños, siempre al servicio de la comunidad cultural, estudiantil, intelectual y académica.
 
 


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