23 Julio 2018 1:29 PM

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“Asuntos de mujeres...y de hombres”

Miuris (Nurys) Rivas

Miuris (Nurys) Rivas

Miuris (Nurys) Rivas | ACTUALIZADO 12.03.2018 - 7:29 pm

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Hace tiempo que no se daba un espectáculo mediático de tal magnitud como el que se produjo, el recién pasado 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer.
   
A nivel casi mundial, se produjo un récord sobre las manifestaciones protagonizadas por mujeres.
   
Sin duda que para las organizaciones feministas y de índole social y todo movimiento liderado por mujeres, el pasado 8 de marzo, será un referente de mucha importancia dentro de la lucha que llevan a cabo.
   
Nuestro país no fue la excepción, igual que siempre en casos semejantes, tanto el gobierno como la oposición, aprovecharon la brecha que les brindaba la ocasión para cada uno desde su dimensión, abrogarse el derecho de ser vocero de las mujeres y “apoyarles”.
   
El presidente Danilo Medina abrió, desde el día anterior, con su mensaje de respeto y admiración hacia las féminas: “reconociendo la angustiosa situación de violencia doméstica que irrespeta y troncha la vida de numerosas mujeres y el compromiso que tiene el Gobierno para hacer valer sus derechos y libertades”.
   
Ser mujer me hace depositaria del lamento del presidente y como tal, me siento en el compromiso de ser la voz de la mayoría de las mujeres que carecen de un medio para expresar su parecer.
   
Quiero decir a nuestro presidente que la mujer no solo está doblegada por las circunstancias que enumeró en su mensaje, al menos la mujer dominicana, por la cual que me siento capacitada para clamar, no solo la violencia doméstica le sojuzga, iré más lejos haciendo saber al mandatario, que muchas veces esa violencia doméstica, se alimenta con la situación de desprotección en que se encuentran la mayoría de los hogares dominicanos.
   
Ciertamente muchos feminicidios nos colocan dentro de la brecha que abate mundialmente a la mujer, sostengo, sin embargo, que debe fijarse la mirada en todas las circunstancias que la sociedad y el sistema obligan a vivir a la mujer.
   
Antes de hablar de esas condiciones, quiero citar parte de la felicitación de la Primera Dama, ya que también se inscribe dentro de la misma postura.
  
 Doña Cándida Montilla de Medina, entre otras galanuras, exhortó a las mujeres a “continuar sus luchas sin desmayo exigiendo la paridad social que les garantizan la Constitución y las leyes”.
   
Que me perdone doña Candy, no dudo de que esté investida de los mejores deseos para las mujeres, parece olvidar, sin embargo, que en la mayoría de los casos, mujeres y hombres luchan a brazos partidos por salir de situaciones existenciales muy nefastas, sin encontrar asidero donde apoyarse, ni en parejas, pero mucho menos en leyes o Constitución algunas.
   
De cuales reivindicaciones puede hablarse que no sea el exagerado escándalo mediático que en este y otros países se llevó a efecto con la consabida “huelga” que los grupos feministas escenificaron con la anuencia sobre todo, de los políticos de turno en cada país que vieron en la ocasión, una magnífica oportunidad de atraerse la simpatía femenina.
   
Hoy como ayer, las mujeres y los hombres dominicanas/os en su gran mayoría, continúan siendo víctimas de los anillos de poder, no importa lo que se haya estudiado, ni en cuanto sacrificio se haya incurrido para tener una profesión, lo único que cuenta es que se tenga un enlace dentro de las altas instancias para escalar un alto puesto, lo menos relevante es estar preparado para desempeñarlo, si se tiene un buen padrino.
   
Ojalá existiera mucha gente de conciencia que se hiciera eco de los verdaderos males que aquejan a la mujer y por razones obvias me sitúo en el contexto de la mujer dominicana, sin citar ejemplos para los cuales no serían suficientes las páginas de este periódico.
   
Y sí doña Candy, la mujer dominicana está siendo discriminada, pero no solo por una pareja, lo está siendo, sobre todo, por la propia sociedad que le mantiene atada sin poder realizarse, a sabiendas de que puede servir a su país, pero no se lo permiten porque esas oportunidades son exclusivas para aliados/as políticos/as, amistades y familiares de los que mandan.
   
Hasta cuándo tendremos que vivir pidiendo a funcionarios, una oportunidad para ofrecer un trabajo que permita vivir dignamente.
   
Se está perdiendo la esperanza presidente Medina y eso es muy peligroso, fuera de la algarabía y medallas que el gobierno, los medios y otras instituciones escenificaron el pasado día 8, no queda más que el recuento que hace la prensa.
   
Son estos, presidente Danilo Medina y señora primera dama, las situaciones y los derechos primordiales que habría que tomar en cuenta para liberar a las mujeres dominicanas, rescatándolas de los “escalones más bajos de la estructura social”, como bien lo expresó usted en su exhortación señora Montilla de Medina.







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