25 Mayo 2018 5:08 AM

PortadaOpiniónColumnas

Venezuela y Ley de Partidos Políticos

Luis Céspedes Peña

Luis Céspedes Peña

Luis Céspedes Peña | ACTUALIZADO 10.02.2018 - 12:10 am

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

No hay ninguna duda de que el partidarismo político está controlando la vida social en la mayoría de países del mundo.
    
Y, aunque respetamos las decisiones de cada pueblo a escoger a sus principales gobernantes, debemos decir que no estamos de acuerdos con las monarquías, en virtud de que éstas, independientemente a la existencia de monarcas verdaderamente democráticos, como es el caso del rey Juan Carlos de Bordón, de España, la totalidad de ellos representan retrocesos, además de enriquecerse con el dinero de sus naciones. ¡Pero ese es un problema de cada país!
  
Pero fuera de las monarquías, el caso más vergonzoso es el de Venezuela, donde hay una oposición que lleva muchos años tratando de ocupar la Presidencia de la República, que primero ganó arrolladoramente el fenecido coronel Hugo Chávez Frías y que ahora, con casi seis años en el poder, Nicolás Maduro sigue invencible.
   
Pero como la oposición venezolana se olvidó de hacer el trabajo político de base, porque su interés es el de llegar al poder a través de un golpe de Estado, financiado por fuerzas extranjeras, se pasa el tiempo creando crisis políticas, porque éstas les asegura, a muchos opositores, seguir recibiendo millones de dólares desde el extranjero, para luchar contra el gobierno del Presidente Nicolás Maduro, siempre pensando en un golpe de Estado, no cambiar de mando a través del voto popular.
   
Es que la oposición venezolana no tiene capacidad para derrotar al gobierno. El Presidente Danilo Medina y el ex gobernante español, José Luís Rodríguez Zapatero, deben dejar de estarse rebajando mediando en un conflicto que muchos de los dirigentes de la oposición quieren que siga.
   
Es que a ellos no les interesa participar en las elecciones, porque saben que no le ganan a Nicolás Maduro, quien cuenta con la mayoría del voto popular. ¡Es que la oposición no trabajó concientizando la base del pueblo! ¡No le ganan las elecciones a Maduro en Abril, Diciembre o Julio del 2019 ¡
   
Hay que dejar a esos dirigentes que sigan recibiendo muchos dólares para su enriquecimiento. Saben que no tienen la simpatía suficiente de parte de la totalidad de ese pueblo, porque carecen de un discurso creíble. Antes llevaron a cabo una campaña para que se adelantaran las elecciones. Aunque un poco más tardío, se anunció el adelanto de las elecciones, pero ahora no quieren. ¡Esa oposición es un desastre!
  
 ¡Hay que dejar a los venezolanos que solucionen sus propios problemas, aunque el mundo está en el deber de defender la democracia! Es que la oposición venezolana, muy dividida, no tiene capacidad de liderazgo.
  
 Como no tiene capacidad para derrotar a los gobernantes, su lucha está en lo inconstitucional, por lo que seguirán las protestas buscando un gran error del gobierno para avanzar en un golpe de Estado, algo que también le será difícil alcanzar.
   
Los militares saben que el general Augusto Pinochet, de Chile, que gobernó más de 20 años apoyado por una dictadura, murió en prisión.   
  
En el caso dominicano, la Ley de Partidos Políticos debe ser reajustada a la realidad nacional. Debe eliminarse las cuotas que hay para grupos, porque ninguno de ellos logra ni la mitad de lo asignado, como son los casos de los jóvenes y las mujeres. ¡Eso le está quitando mérito!
   
Lo correcto es que las convenciones de los partidos políticos escojan a sus líderes. La base de cada partido debe escoger a sus autoridades, agregándole las Primarias Abiertas, para que las convenciones sean más democráticas. Esa misma base debe escoger a los aspirantes a Presidente de la República, legisladores y concejales (regidores).
   
La  base de cada partido es la que sabe qué es lo que más le conviene a su comunidad o el país. Tenemos muchos ejemplos de jóvenes que fueron escogidos por la base partidaria en convenciones como candidatos a diputados (sin cuota), que hoy la historia les reconoce sus aportes al desarrollo nacional, especialmente por las Leyes que promovieron o promueven en el Congreso Nacional.
   
Por ejemplo, Marcos Martínez, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), el más joven de épocas pasadas, y Demóstenes Martínez, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), actual legislador, se ganaron esas posiciones luchando por sus comunidades. ¡Nadie se arrepiente de haberlos escogidos, cada quien en su partido político, porque éstos tienen visiones diferentes de cómo se debe trabajar en el Congreso Nacional a favor de la solución de problemas comunitarios!
   
La Ley de Partidos debe obligar a los aspirantes a regidores a luchar por sus candidaturas, sin el arrastre que hacen los alcaldes. ¡Que cada quien se gane el voto interno de su partido en la convención y que luego la mayoría de sus comunidades decida votar por los mejores! ¡Debe eliminarse el arrastre!
  
Y también debe incluir que los gobernadores provinciales sean elegidos por el voto popular. ¡Así cada Gobernación Provincial tendría su propio presupuesto y esas autoridades dejarían de ser pedigüeñas! También debe eliminarse la idea de que para que una persona pueda pertenecer a un determinado partido político, porque dejó el otro, tenga que pasar un tiempo para poder buscar su afiliación.
   
Eso viola el derecho de la persona! Cada persona se afilia al partido político que le simpatiza. En Estados Unidos, porque también hay que copiar lo bueno, no se limita a nadie a pertenecer al partido político que desea.
    
¡Que las posiciones elegidas a través del voto popular sean propiedad de los partidos políticos, no de los elegidos, en caso de renuncia, estamos de acuerdos!

 ¡Gracias por su lectura! 


0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords