18 Agosto 2018 12:09 PM

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Preservemos los recursos no renovables

Juan Núñez Collado

Juan Núñez Collado

Juan Núñez Collado | ACTUALIZADO 09.02.2018 - 8:07 pm

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II
Decía Cicerón que la Historia es maestra de la vida.


La verdad es que en las provincias donde se han hecho explotaciones de recursos no renovables, como la bauxita en Pedernales, el hierro- níquel en Bonao y el oro en Cotuí, se han hecho daños irreparables al eco-sistema y se han  llevado esos recursos naturales para otros países y la población de esas provincias hoy está más empobrecida  que antes de la explotación.
   
Nos podemos preguntar: ¿Por qué ha ocurrido ese fenómeno del incremento de la pobreza y de deterioro del eco-sistema?
  
La primera razón es porque las autoridades de turno no tuvieron la conciencia clara y definida de que los recursos no renovables pertenecen más a las generaciones futuras que a las presentes y no adoptaron una política responsable de invertir en proyectos reproductivos como presas, canales de riego, energía renovable y otros, al menos el 50% de los beneficios recibidos por esas explotaciones.
   
La segunda razón de mucho peso es que desde Santana hasta el actual Presidente, no hemos tenido estadistas con visión de futuro con capacidad de proyectar a mediano y largo plazo y no pensar solamente en el ahora como si el mañana no existiera.
   
En honor a la verdad histórica tenemos que darle un crédito especial al Dr. Joaquín Balaguer, que tuvo la visión de construir presas, canales de riego y algunas hidroeléctricas que hoy nos garantizan la seguridad alimentaria en el renglón arroz y nos baja el costo de la energía en los períodos de lluvias abundantes.
   
La sociedad dominicana necesita un nuevo liderazgo político con visión de futuro y sentido de compromiso con la juventud actual y las futuras generaciones.
   
Tenemos el reto de abandonar las malas prácticas de vivir del inmediatismo que se olvida de la responsabilidad indelegable frente a las futuras generaciones.

En este sentido hay que poner un pare:

1ro. Al endeudamiento irresponsable para cubrir déficits fiscales.
2do. Es urgente parar el endeudamiento de “bonos soberanos”, porque estos préstamos nos van a arrebatar la soberanía nacional con que soñó Juan Pablo Duarte.
3ro. Es urgente poner la casa en orden para que podamos accesar a créditos blandos con vocación de desarrollo sostenible a largo plazo y tasas bajas de interés, que suelen estar entre un 2 y 3% anual versus el 6.5% de los bonos soberanos.
Nunca es tarde para retomar el camino correcto.
   
Desde el punto de vista de la economía más elemental se debe empezar  por reducir todo gasto superfluo.
   
En este orden, el estudio de Oxfam demostró que se puede hacer un ahorro anual de unos mil millones de pesos con la supresión de unas cuantas instituciones que no aportan nada al desarrollo sostenible de la Nación.
   
El primer paso para sanear nuestra economía tiene que empezar por cortar todo gasto superfluo que sea improductivo.
   
Es urgente reorientar el Presupuesto Nacional de uno dispendioso con orientación clientelar a uno productivo que nos abra el camino de la liberación económica como la piedra angular de nuestra soberanía.

Todo el que debe está a expensas del acreedor.



 
 


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