18 Agosto 2018 12:09 PM

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Un país hipotecado

Luciano Filpo

Luciano Filpo

Luciano Filpo | ACTUALIZADO 08.02.2018 - 7:58 pm

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El pasado reciente cuando el país tenía una tasa demográfica explosiva y las familias eran muy numerosas muchos solían decir, No sé si de forma sarcástica o conformista "que cada muchacho viene con el pan debajo del brazo"  hoy cada uno viene con un certificado de deuda, es decir es un futuro incierto, las generaciones anteriores hipotecaron el devenir de personas que no han nacido que no fueron parte de la dilapidación, depredación del erario.

El siglo XIX fue testigo del desarrollo del capitalismo Industrial en algunos países, al final de este siglo en dichos países se produjo una gran acumulación de capital y según Erick Hosbaun se adviene la era del Imperio y el capitalismo Financiero (1875-1914). Los excedentes financieros eran usados por los países de capitalismo central para acogotar, controlar a través de empréstitos a los que se denominan países periféricos o dependientes como diría Samir Amin o parte del sistema mundo como establece Wallestein. Desde sus orígenes como país los gobernantes han recurrido a empréstitos. En la primera República los empréstitos eran internos, pero desde la Segunda República los empréstitos fueron externos y contribuyen a tambalear la soberanía.        

La búsqueda de empréstito se debía a guerras, cuestiones personales, sofocar conflictos internos, sobornar a opositores o para ganar elecciones, aquí se vive la teoría nietzscheana del "eterno retorno" Aún se busca empréstitos para obras y beneficiar a grupos. El emprestito de Hartmont de 1869 es la primera gran estafa al país, los empréstitos con la Westendorp fueron usados por Lili para sobornar opositores y ganar elecciones. Las deudas detonaron la agresión imperialista de 1916, Estados Unidos se había erigido en policía financiero se abroga la protección de capitales gringos para vigilar la lealtad de gobiernos.

El entreguismo, la incondicionalidad y  la condición de lacayos caracterizaron a las naciones caribeñas. El dictador Trujillo Procuro liberar las aduanas, pagar deuda y crear sistema financiero nacional esto no fue óbice para evidenciar el control geopolítico de Estados Unidos sobre República Dominicana; al final del régimen por las acciones financieras impuestas al país por la OEA tras el atentado a Rómulo Betancourt, Trujillo tuvo que gestionar un empréstito con el FMI; lo que evidencia que es falso la expresión Trujillo dejó el país sin deuda, después de Trujillo el régimen del triunvirato empezó un proceso de endeudamiento, US 150 millones con la anuencia de la política norteamericana.

Parte de estos préstamos se dilapidan en la corrupción patrocinada por el régimen de facto; en los gobiernos de Balaguer se recurrió a pocos empréstitos se procuraba el control interno y la inversión. El endeudamiento per se no es dañino lo malo es el uso, el financiamiento para obras de infraestructura y para promover el desarrollo de los recursos humanos en planes de salud y educación Siempre será bien visto por las generaciones presentes y futuras. La década perdida 1980-1989, es el periodo de explosión de las deudas de los países latinoamericanos y caribeños. En esta coyuntura se caen los aparatos productivos y  de servicio.

Para 1984, de forma profética Fidel Castro sostenía que "la deuda externa latinoamericana era impagable". Es la época de las políticas neoliberales, de la privatización, de la reducción de la influencia del estado en la economía, aquí se inician los tratados de libre comercio, la transferencia de playas por deuda, así como concesiones de todos los espacios públicos para que sean regenteado por el sector privado.  En los años 80' 90' y los 2000 se produjeron en el país diversas crisis financieras y los diversos salvatajes por parte del Estado. Las ganancias son del sector privado y las pérdidas son del estado. Para 1985 la deuda externa dominicana andaba por los US 3, 000 millones de dólares, hoy anda por los 40 mil millones. Bonos, préstamos blandos de agencias como BM y BID y onerosos como los concedidos por el FMI así como préstamos con grupos Bulsatiles. República Dominicana está hipotecada en el plano financiero, cada dominicano nace con un certificado de deuda de cerca de dos mil dólares.

La economía dominicana ha crecido en los últimos 50 años, pero esto no se ha expresado en calidad de vida. Pero el juego de los números presentados por Pinochos en el Banco Central expresan que estamos en El Edén o paraíso Aunque Allí se convive con Satanás Lucifer. Este es un país disfuncional se ha creado peajes sombras y mafias gubernamentales, concesiones de aeropuertos, carreteras, y hasta algunos personajes del gobierno han tomado empréstitos como el de Sun Land sin pasar por el congreso. Aquí se ha llevado al fracaso el aparato productivo, se hacen con concesiones de importaciones que quiebran a los productores locales. Los últimos 5 años han sido catastróficos para las finanzas del país, cada presupuesto es deficitario y contempla préstamos para gastos corrientes. Todo el que gasta más que lo que produce estará inmerso en un déficit, de cada peso que se recauda 52 centavos son para el pago de la deuda, es un endeudamiento irresponsable y compromete el futuro del país y de las generaciones por venir. En un país hipotecado las generaciones no tienen futuro.

El autor es Dr. en Educación.



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