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Misoginia, Pandemia e Indolencias

Rafael Octavio Lantigua

Rafael Octavio Lantigua

Rafael Octavio Lantigua | ACTUALIZADO 05.12.2017 - 9:58 pm

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Como una plaga socio-criminal de muerte inmisericorde, está el mal degenerativo, llámese vacio existencial e impotencia, un crudo fenómeno tal que se traduce en una flagrante bipolaridad, lo cual asociado al uso sostenido de las drogas con ausencia de fe y el engreimiento y afán de algunos neo-trujillistas engreídos con demostraciones y creencias de que se es un sultán o emperador: El femencidio.
   
Asediado este fenómeno por la megalomanía, con secuela y ceguera de también ser un estéreo omnímodo y capaz de inflarse con poderes subliminares, como referente el misógino mata-mujeres es un ser inseguro e inadaptado y tiene perfil de mediocridad , y se ha varado en el cieno de la frustraciones, teniendo miedo a enfrentar los avatares dela vida, sin la compañía de la pareja de la cual ha adquirido dependencia teniéndola como una vil servidumbre sumida en el anonimato y la inferioridad…al igual que misántropo al estilo de Trujillo, o Calígula o Atila u otro barbaros dañinos de notoriedad.
   
Estos satánicos pusilánimes se desahogan con la persona mas cercan y físicamente mas de viles como las mujeres, no asimilando el desarrollo y  pasos agigantados que ha sido premiada la capacidad mano a mano de la mujer moderna. Esta, secundada por la tecnología, fuerza de voluntad y el turno de superación que le ha tocado a la mujer hoy día.
   
La mujer descuella por encima del agresor indolente y margado lo mismo que están vulnerando la simiente la flor o la sepa de la vida.
   
La cáfila de estos habido de notoriedad, carentes de amor valor y principio, es el fruto de una sociedad influenciada de engendros diabólicos, de la influencia pueril foránea, en donde campea la inmoralidad, la corrupción y la cultura de lo ilegal como la intolerancia, lo fácil, la promiscuidad y vicios y festines para todos los gustos y colores.
   
Lo mas pasible es la compasión el respeto y la sensibilidad humana por la vida las especies y la existencia. El advenimiento de las virtudes mágicas de las redes, ha acelerado el prodigio de la modernidad pero por los bemoles de la misma, ha habido una aceleración, como una saturación de tóxicos no apto para todo el mundo y personas que no asimilan el bien. La vida se ha tornado rápida y violenta con austeridad, esto para acelerados con veneno, donde campean la permisibilidad y el elemento perturbador de la prepotencia, lo cual diezma la sociedad con alevosía.
  
 Con la mente mezquina del azaroso abusador de la mujer, quien es incontrolable, peligra el desarrollo de la existencia de la progenitora del género humano. La figura debe ser combatida y derribada, mientras germine y se mantenga el espectro dañino y mezquino, de la sombra de la muerte y de parte de un ser que nació de una mujer.
Aprendamos a ver le mujer como el símbolo de la vida, es fértil, es la mejor obra de Dios, y debemos defenderla  y tratarla con candor y delicadeza. Luego ponerla en la altura y pedestal que merece.
   
¡Basta ya! De los feminicidios. La mujer debe usar bien un protocolo y diplomacia con parsimonia para contrarrestar esos desenfrenos del hombre y controlar su ira y sus decisiones aciagas de estos neuróticos. El mismo ministerio Público debe revisar tomando mas medidas al respecto especialmente en la prevención, ya que hay amores de odio y violencia que matan lo cual no es normal.
   
Es tiempo de dar ejemplos y escarmientos, y la mujer debe ser más cauta y más discreta y circunspecta y pensar en el flagelo que se le cierne y amenaza, en su vida.
   
Esta pandemia criminal debe enfrentarse con correctivos serios y medidas cautelares y voluntad de frenar esta tragedia mundial.





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