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Haití, una buena excusa para distraer

Ramón E. Durán

Ramón E. Durán

Ramón E. Durán | ACTUALIZADO 11.11.2017 - 12:58 am

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Cuando a  los gobiernos  les interesa desviar la atención acerca  de un tema que le molesta, regularmente  tratan de provocar un acontecimiento  que parezca de interés general y que pueda  distraer la atención, ahora la mejor excusa es la invasión al país  de las parturientas haitianas, algo que puede causar preocupación  al más indiferente de los dominicanos.
   
“La Patria peligra, estamos siendo invadidos pacíficamente por las parturientas haitianas” , es la noticia que se ha regado como pólvora  y  que a todos nos preocupa, y una buena  excusa para que la gente se olvide de los verdaderos problemas que les afectan.
    
Para tratar el delicado tema  de la invasión haitiana se han reunidos urgentemente los altos funcionarios del  Gobierno con los mandos militares, se ha encendido la luz roja, el territorio está siendo ocupado por las haitianas, es el tema que hace  noticia, al tiempo que se aprovecha para atizar la fobia que muchos dominicanos sienten por los haitianos.
   
Existe peligro a la vista, urge cambiar la estrategia, hay que ir  a los hospitales y centros de salud privado a perseguir a las haitianas que llegan de manera ilegal a dar a luz en el país. Desde hace tiempo  los estrategas del gobierno buscaban  la  manera de distraer la atención y que nos olvidemos de la fastidiosa Marcha Verde y los imputados por el soborno de la Odebrecht.
   
Han logrado su propósito porque solamente se habla de que los hospitales públicos gastan en las parturientas haitianas un gran porcentaje del presupuesto destinado a la salud de los dominicanos,   y es cierto.
   
Pero esa noticia no tiene nada de novedad porque todos sabemos que desde hace tiempo existe una  mafia que traslada  a las haitianas a dar a luz a los hospitales del país, eso ha existido  siempre  con la complicidad de los encargados de cuidar la frontera,  pero lo escandalizan  en  este momento  por asunto de conveniencia coyuntural.
   
La gente del gobierno está dando palos a ciega,  hablan de cobrarle a los extranjeros que acudan  a los hospitales del estado  en  busca de  ayuda, y no podía ser una medida más torpe, porque el derecho a la salud y otras conquistas básicas para el ser humano están consagradas en la declaración Universal de la Derechos Humanos, y a nadie se le puede negar ese servicio  llámese extranjero o no.
   
Por negarle ese derecho, en este país han dejado morir a muchos dominicanos y personas tan valiosas como nuestro héroe nacional  Claudio Caamaño. Con una decisión de esa naturaleza nos convertiríamos en el país más indolente del mundo porque entonces las personas con apariencia de extranjeros que acudan a un centro hospitalario del gobierno   en busca de  ayuda para  resolver un problema de salud  lo   dejaran morir por no tener recursos para pagar.    
   
Muchas mujeres dominicanas en estado de gestación viajan a Los Estados Unidos a dar a luz allí, para que  sus hijos automáticamente obtengan la nacionalidad norteamericana, pero en el caso nuestro las haitianas que llegan al país en esa misma condición, sus hijos no tienen derecho a la nacionalidad nuestra, pues su estadía  en territorio dominicano tiene  categoría de  transito.
   
Por lo que no se puede alegar que el propósito de las haitianas es buscar la nacionalidad dominicana  para sus vástagos, porque por ley no le corresponde, lo que sucede es que en Haití, como todas las cosas, el servicio de salud pública es precario y es más fácil cruzar la frontera consciente de que en los hospitales nuestros no le negaran la realización del parto o una cesaría si fuere necesario.
   
Lo que molesta es precisamente que se pretenda aprovechar la situación de miseria de los haitianos  para fines politiqueros del gobierno. Esto es, aprovecharse de la pobreza de un pueblo, pero como en política todo se puede, todo este montaje parece que está bien.
   
Como a este pueblo   los políticos lo tienen acondicionado, ante situaciones como estas muchos ingenuos   inconscientemente les hacen  coro      creyendo en todas las mentiras que hablan los voceros del  gobierno, aquí   solamente hace  falta  que nos coloquen  narigones  para que nos conduzcan como bueyes.
   
Primeramente fue el tema de que los haitianos estaban cruzando la frontera masivamente, pero como ese tema se agotó ahora acudieron a otro que quizás pueda sensibilizar más,  como el de que las parturientas del país vecino nos están haitianizando.


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