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Ahora que apenas iniciaron las clases

Luz Rosa Estrella

Luz Rosa Estrella

Luz Rosa Estrella | ACTUALIZADO 12.09.2017 - 5:18 pm

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La participación de la familia en el proceso educativo, desde el hogar y por medio de visitas frecuentes a la escuela, juega un papel muy importante para el logro de los aprendizajes, provoca efectos beneficiosos en el rendimiento académico y posteriormente constituye en éxito educativo.
   
Según la opinión de muchos profesores, madres y padres no identifican el tiempo necesario y prudente para las visitas a la Escuela, algunos la frecuentan demasiado y permanecen mucho tiempo durante las visitas, sin embargo, la mayoría acuden por tan poco tiempo, que no se puede conversar un tema con ellos, y el volverles a ver la cara es bien difícil, a menos que no se le envíen una convocatoria con urgencia.        

Los dos casos se salen de equilibrio. Las visitas a la escuela, por sí sola, no son muy efectivas, sino se asumen compromisos fijos en el ambiente familiar.
   
Desde el ministerio se propician diversos escenarios para la integración de los padres, porque se valora de manera significativa el vínculo entre padres, profesores y alumnos.
   
En todos los niveles la participación de los padres y las madres juega un papel diferente, pero siempre resulta positivo, en la educación inicial el efecto es efectivo, ayuda a sentir el centro escolar como algo propio;  en todos lo niveles favorece en la existencia de altas expectativas académicas con respecto a los hijos, también en el seguimiento de la responsabilidad con las tareas escolares por parte de los padres;  y, lo más importante, mantener una comunicación accesible con los profesores y la afectividad cercana que es tan importante para el aprendizaje. De este modo, se constituye un verdadero equipo con un mismo objetivo.
   
En los niveles de primaria y secundaria, se debe procurar la participación e integración más efectiva, con altas aspiraciones de los padres con respecto a la educación de los hijos, dar autonomía a los hijos para realizar las tareas escolares, mantener un buen ambiente de estudio en la familia y una vinculación respetuosa con los profesores.
   
Me parece curioso que en los diferentes niveles educativos y centros, sean estos públicos o privados, no pareciera que las Asociaciones de Padres y Madres no logran los resultados esperados, y se refleja como cierto rechazo en los padres para integrarse, he escuchado mucho la frase “no quieren compromisos”, es más, muchos padres asisten a las reuniones con poco deseos.
   
El sistema educativo debe revisar el modelo de participación de los padres y madres en el proceso educativo de sus hijos, revisar e incorporar estrategias que comprometan más la familia, como parte fundamental para el éxito de la formación que se ofrece.
  
 De igual modo, los padres y madres deben comprender la importancia, a corto y largo plazo, de su integración en el proceso enseñanza-aprendizaje de sus hijos.
               
Asistan a las reuniones, muestre respeto a los profesores, estimulen el amor por la lectura, el estudio y la escuela, todo esto potenciará el desarrollo y crecimiento intelectual de sus hijos.  

La autora es psicóloga.  


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