24 Septiembre 2017 10:05 AM

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La Palabra de Dios ¡como la lluvia!

Hna. Alicia Galíndez

Hna. Alicia Galíndez

Hna. Alicia Galíndez | ACTUALIZADO 11.09.2017 - 6:55 pm

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El profeta Isaías en el capítulo 55, versículos 10 y 11, realiza una comparación de la Palabra de Dios: “como descienden la lluvia y la nieve de los cielos, y no vuelven allí, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé simiente al sembrador y pan para comer, así será mi palabra la que salga de mi boca…” Un texto para nuestra fe, enraizada en la palabra viva de Dios que conduce nuestra historia, que es historia de salvación.                       

 Dios quiere que todos los seres humanos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y viva, por eso nos da oportunidades y medios para llegar a esa conversión. La Biblia, su lectura, meditación y vivencia nos proporciona una vida buena y una convivencia sana, además nos da felicidad, paz y abundantes dones espirituales aquí en la tierra, también nos dará felicidad eterna en el reino de Dios.
   
Nuestra Iglesia tiene muchos ministerios, dones y carismas otorgados por el Espíritu Santo; además nos da la palabra escrita en las sagradas escrituras nos ha bendecido con la comunidad de los bautizados, con los sacramentos, entre ellos la eucaristía que es la conmemoración de la entrega del Señor Jesús, haciéndose pan y vino para nuestra salvación. Tenemos las obras de misericordia espirituales y corporales, los dones del Espíritu Santo, nuestra madre la virgen María, los santos intercesores ante Dios, la vida que es el don precioso que nos regala nuestro padre, los acontecimientos cotidianos a veces buenos y otras no, pero en los que hemos de descubrir la presencia del Dios vivo y verdadero que camina con su pueblo, lo lleva de la mano y muchas veces en sus brazos.
  
 Su palabra es verdad y vida verdadera y se cumple porque es promesa de salvación eterna. Cuando acudimos a Dios y clamamos a él, aunque somos pecadores, Dios ve el procedimiento de los buenos, de los que le buscan con sincero corazón y acude en su auxilio, por eso damos testimonio de todos los que hemos orado con fe frente a la inminencia del huracán Irma y Dios ha tenido compasión y misericordia de su pueblo y estamos alegres, pero es un compromiso de gran magnitud  como al que nos ha invitado el Papa Francisco en su viaje apostólico por Colombia del 6 al 10 de septiembre, “que seamos personas buenas”, porque Dios ama al justo y si yo soy bueno, y otro lo es, entonces vamos sumando la bondad, el amor, la caridad, el servicio en este mundo y el reino de Dios se va haciendo presente como el granito de mostaza que es el más pequeño de todos, pero crece y los pájaros vienen a anidarse en sus ramas.
   
Pedimos al Señor que en este mes de la biblia, participemos en las actividades multitudinarias como la Marcha de la Biblia el sábado 23, saliendo del Santuario de Nuestra Señora de la Altagracia a las 4 pm, para concluir con la eucaristía en el Catedral de Santiago, además, estamos invitados a participar en las actividades parroquiales, familiares, leyendo, orando, compartiendo la Palabra de Dios y enseñando a otros para que todos podamos llenarnos de las gracias y bendiciones de Dios nuestro padre, que nos ama y revela su amor en las Sagradas Escrituras.



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