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Un excelente ejemplo

Lic. Jordi Veras Rguez.

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Lic. Jordi Veras Rguez. | ACTUALIZADO 17.07.2017 - 10:57 pm

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Cuando  la sociedad dominicana vio lo ocurrido con el ex rector de la UASD, Mateo Aquino Febrillet, hace más de un año, y quién estaba involucrado en la responsabilidad directa, Blas Peralta, de haber terminado con una vida productiva, se pensó que por ser tiempos de campaña, todo quedaría enmarañado en eso.
   
A pesar de todas las maniobras que intentó llevar a cabo el principal imputado, el trabajo de levantamiento, investigación y seguimiento, de la fiscalía de Santo Domingo, fue brillante.  
   
A pesar de los testigos que había en el expediente y que eran vulnerables ante las maquinaciones del imputado principal y sus cómplices, se pudo mantener la fortaleza del caso.
   
A pesar de la cantidad de reenvíos provocados desde medida de coerción, pasando por Instrucción Preliminar y hasta el fondo mismo del proceso; tanto la familia Febrillet, como el propio órgano acusador; supieron mantenerse unidos y determinantes.
   
A pesar de que se quiso exponer en un momento, que  habían partes que se retiraban; testigos que rehuían; y que se le daban “facilidades” injustificadas por el sistema penitenciario que en una oportunidad se quiso enviar a Haras Nacionales, alegando estado de salud.
   
A pesar de todas aquellas adversidades y las que no se conocen en la prensa, pero que todo aquel que es abogado o ha sido víctima en algún proceso y frente a perversos que se unen a alguien con algún tipo de poder, están conscientes que ocurren.
Cuando se veía a la viuda de Febrillet, Rita Yomaris Solis Tejeda, algunos pudieron llegar a pensar que no resistiría el embate de todo lo que se tramaba alrededor del caso.  Sin embargo, supo mantener su fuerza y firme decisión de que la muerte de su compañero quedara impune.
   
La semana pasada, llegó el día que se había esperado, la condena de los imputados, ante un expediente con mucha fortaleza en cuanto a las pruebas.  No solamente la parte civil y la fiscalía habían ganado, sino que la sociedad misma, resultó algo resarcida con esta decisión y con la destrucción de la presunción de inocencia, en contra de un encartado que desde el inicio era el culpable evidente, solo había que demostrarlo en probatorio acorde las disposiciones, y así fue.
   
Hoy, la hazaña de la Fiscalía de Santo Domingo, la familia Febrillet y en especial su viuda, han mostrado y marcado un ejemplo, de que cuando órgano acusador y actores civiles o víctimas trabajan y colaboran en conjunto, los resultados son motivación y especies de mensajes para toda la sociedad. Es la muestra de que se puede enfrentar cualquier poder, cuando la verdad, va acompañada de trabajo en equipo, decisión y voluntad.  Gracias por ese buen ejemplo.



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