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La forma en que Dios forma nuestro carácter

Maricela Ortiz

Maricela Ortiz

Maricela Ortiz | ACTUALIZADO 09.02.2015 - 7:25 pm

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Afecto Fraternal:

Antes de que Dios nos pida algo, es porque él ya nos dio primero. Nos dio a Jesucristo su único hijo, fue una gran manifestación de amor. Cuando entendemos y practicamos la piedad se manifiesta el amor fraternal. Ese afecto se cultiva no por la razón, sino por el amor que viene de Dios. Amar es un mandamiento de Dios, no una elección.
   
El amor fraternal se debe cultivar obedeciendo la palabra, es la forma que podemos amar con libertad. Cuando Dios nos habla de amar a nuestros enemigos y de bendecir a los que nos maldicen, que perdonemos 70 veces 7, esto solo se concibe cuando obedecemos la palabra y nuestro corazón esta rendido a él.
Dice en Marcos 11:25-26 “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que estas en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que estas en los cielos no os perdonará vuestras ofensas.”
   
Mi hermano cuando usted está bien herido estas palabras de Dios, solo se asimilan por obediencia, y hay que hacerlo le guste al alma o no. La palabra nos dice en 1era. Juan 3:15 “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna en él.”
   
“Si alguno dice: Yo amo a Dios y aborrece a su hermano es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano quien ha visto, ¿Cómo puedes amar a Dios que no ha visto.” Juan 4:20
   
El amor fraternal o afecto fraternal se cultiva, y la forma es obedeciendo la palabra y al obedecer se afirma este sentimiento, cuando tenemos que perdonar a alguien bajo dolor, no es fácil, pero es parte del proceso. Este es un valor que se añade a nuestro carácter y es necesario para formar a Cristo en nosotros.
   
Cuando tenga que perdonar a alguien haga el siguiente ejercicio: Repite su nombre varias veces y pronuncia con su boca: Yo te perdono… Yo te perdono… No importa cuánto llores y si el dolor solo lo deja susurrarlo, inténtalo, pues haciendo esta declaración se romperá todo lo que esté atado, y además para que desate su corazón del dolor y el rencor.
  
 En momentos de dolor y sufrimiento, no debe alejarse de la presencia del Señor, pues es en su presencia que vas a ser sanado y liberado, por el hecho de encontrarse a sus pies, y es allí donde encontrarás descanso. Un corazón humillado y contristado no desprecia Dios. Hermano/a cuando usted se humilla y le dice al Señor que no puede sacar ese dolor, óigame el Señor restaurará su corazón y lo liberará del dolor, rencor, odio, maldad, … Siempre repita: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”

Amor:

La palabra define el concepto de amor como: Afecto, compasión, corazón. El amor es el mayor de todo, éste es el contenedor mayor para transportar los demás. El amor comienza en Dios, 1 Juan 3:1 cita: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.”

“Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.” 1 Co. 13:13




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