23 Septiembre 2017 12:37 PM

PortadaOpinión

¿A quién le creemos; a Punta Catalina o a los delatores de Odebrecht...?

Salvador Holguín

Salvador Holguín

Salvador Holguín | ACTUALIZADO 03.07.2017 - 5:38 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

(1 de 2)

Cuando el presidente Danilo Medina Sánchez creó mediante el Decreto 6-17, una comisión para que investigara el proceso de licitación y adjudicación de la Central Termoeléctrica Punta Catalina, quitándole las atribuciones al Ministerio Público y suplantando al procurador Jean Alain Rodríguez, en franca violación a la Constitución y las leyes que el juró respetar cuando tomó posesión como jefe de esta, dijimos “hay gato entre macuto” en la construcción de las Plantas a Carbón de Catalina, debido a que Odebrecht era parte de las empresas que se le había otorgado el contrato para la realización de la obra, y justo en el momento de la creación del grupo de borregos, socios, suplidores, empleados y bocinas de su Gobierno, el presidente de la empresa brasileña Marcelo Odebrecht estaba siendo procesado en Estados Unidos y Brasil por el escándalo de corrupción más grande de América Latina y el Caribe.        

El grupo de paladines encubridores de la corrupción del gobierno está compuesto por monseñor Agripino Núñez Collado, miembro del Consejo de Administración de Acero Estrella socia de Odebrecht, reverendo Jorge Alberto Reynoso Cabrera, pastor evangélico, Pedro Brache, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), proveedor del gobierno, José Luis Corripio Estrada (Pepín), empresario suplidor del Estado, Gabriel del Río Doñé, secretario general de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), Servio Tulio Castaños Guzmán, al servicio del sistema y vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Persio Maldonado, presidente de la Sociedad Dominicana de Diarios; Celso Marranzini, abastecedor, aliado del PLD y ex vicepresidente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), César Sánchez, consultor de Danilo Medina y exadministrador de la CDEEE, y Jaime Aristy Escuder, economista y asesor de los que gobiernan.

Al descubrirse el método gansteril utilizado para ganar la licitación de la plantas de Danilo Medina y Rubén Bichara, una de las empresas participantes en la licitación para la construcción de la terminal energética Punta Catalina, acudió a la Procuraduría General de la República donde interpuso una instancia para que se investigara la sobrevaluación de 1,040 millones de dólares por parte de Odebrecht. El gerente general del Consorcio IMPE, Raúl Cabrera, dijo que presentaron ante la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) un ante proyecto del proceso de construcción de la obra, valorado en 900 millones siendo desplazados por Odebrecht quien entregó la misma propuesta pero valorado en 2,200 millones. “La técnica usada por Ángel Rodón era la siguiente; primero sobornaba a los funcionarios del gobierno de Danilo Medina y después le daban la licitación favorable a él, ahí era que ponían la sobrevaluación como pasó en Punta Catalina”, indicó Cabrera. Esas maniobras para quitarle el contrato provocaron que el Consorcio IMPE demandara por 50 millones de dólares y elevará un recurso de impugnación al proceso de licitación realizado por la CDEEE y adjudicado a la sociedad comercial Norberto Odebreht-Tecnimont, ya que IMPE hizo la mejor oferta técnica y financiera.
   
Meses después del presidente Danilo haber conformado la comisión de aliados y presos de confianza de él, el 11 mayo del año en curso la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) a través de uno de sus voceros el vicepresidente ejecutivo.


0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords