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Obligados…

Domingo Hernández | ACTUALIZADO 19.05.2017 - 12:28 am

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Con todos los pronósticos en contra y tras una primera victoria cómoda de los Cleveland Cavaliers (117-104), Boston intentará hoy, en su casa, de lograr un necesario primer triunfo en la final de la Conferencia Este.
   
Un fracaso de Boston en este segundo encuentro, trasladaría la serie a Cleveland y prácticamente sentenciaría una barrida por parte del conjunto que lidera Lebron James. Es decir, el quinteto del dominicano Al Horford está obligado a ganar.
 
Una segunda victoria de Cleveland, que es lo que no pocos esperan, automáticamente, debido a que la localía fortalecerá la condición de favorito de los Cavaliers, allanaría el camino para una tercera final consecutiva Cleveland-Golden State, pues, es oportuno señalar, se da por descontado que esta última franquicia ganará la serie a San Antonio. Estén atentos.

Un despertar…
  
 La firma de Edwin Encarnación por parte de los Indios de Cleveland, abrió grandes expectativas alrededor del toletero dominicano.
   
Los Indios, que firmaron a Encarnación por tres años y 60 millones de dólares, ganaron la batalla a varios equipos que se disputaron la firma del criollo, incluidos: Boston, Texas y Colorado, entre otros.
   
Encarnación llega a Cleveland con la encomienda de convertirse en el “Buque Insignia” de esa franquicia.
   
Sin embargo, ha tenido un inicio pobre, respecto a lo que se esperaba de él. El nativo de La Romana, que ciertamente no es un bateador de promedio, sino de poder, apenas batea 203, en los 39 juegos en que ha participado y en los 138 turnos agotados, con 28 imparables, seis de ellos cuadrangulares, dos dobles, 14 carreras anotadas e igual cantidad de impulsadas.

En los últimos siete días, promedia 0.87, con sólo dos hits, un jonrón, en 23 turnos agotados, dos anotadas y tres impulsadas.
   
Su proyección no es tan promisoria si se toma en cuenta que, en  162 partidos y 573 turnos al bate, terminaría con 25 jonrones, 58 vueltas anotadas y la misma cantidad de remolcadas.
   
Como se observa, si se parte de ahí, Encarnación no habrá llenado ni mínimamente  las expectativas.
  
Sin embargo, lo que se espera es, que un jugador de su jerarquía, de su enorme potencial ofensivo, experimente un despertar en cualquier momento y retome su swing acostumbrado. Ese, y no otro, es el anhelo de la gerencia y los aficionados de los Indios –incluso de  los dominicanos-, quienes esperan mucho de él, en razón de que el Encarnación que conocemos, es mucho más de lo que se ha visto hasta ahora. Hay que esperar. Recuerden que en béisbol, no es como se comienza, sino como se termine. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:Winston –Chilote-Llenas, inmortal del Deporte Dominicano, y quien se destacó como tercera base, llegó a jugar en seis partidos como inicialista en el Béisbol de las Grandes Ligas. Ocurrió en 1975. ¡Suena la campana! ¡Climmp!



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