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Buen síntoma…

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Juan Marichal.

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Domingo Hernández | ACTUALIZADO 12.04.2018 - 9:08 pm

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Junto a Aaron Judge y Giancarlo Stanton, la mayor parte de las miradas en el plano ofensivo en lo referente a los Yankees de Nueva York, se centran en el dominicano Gary Sánchez.
   
Estos tres toleteros están llamados a centralizar la ofensiva Yankee en la presente temporada. El joven dominicano, sin embargo, no ha tenido su mejor inicio al respecto.
   
Se recuerda, incluso, que en sus primeros 32 turnos apenas pudo batear para promedio de 0.63, con un doble y un cuadrangular conectado.
  
 Consciente de eso e insatisfecho por su pobre inicio, Sánchez comenzó a trabajar arduamente  para afinar su swing junto al coach de bateo de los Yankees, Marcus Thomas.
   
Y  da la impresión de que los resultados comenzarán a verse más temprano que tarde. Esto así, porque  la labor del pasado miércoles de Sánchez en el incidentado partido en que los Yankees vencieron a los Medias Rojas 10-7, podría calificarse como de un buen síntoma en ese contexto.
   
Sánchez en ese encuentro, bateó como en sus mejores días, tras despachar de 5-3, con dos cuadrangulares y cuatro vueltas remolcadas. De hecho, fue factor importante en la victoria de su equipo.
   
Lo que se espera es, que el quisqueyano comience a despertar en la medida esperada y logre colocarse a la altura de las expectativas con su bate.
   
El año pasado, Sánchez, de 25 años de edad, lideró a todos los receptores de Grandes Ligas en carreras anotadas (79), cuadrangulares (33), carreras empujadas (90) y porcentaje de slugging (.531), estadísticas que le valieron su primer Bate de Plata en el Joven Circuito.
   
El criollo ha dicho que todavía no está satisfecho del todo con su bateo y que dentro de los ajustes que espera hacer, es mantener su swing por el medio de la zona de strike y ser un poco más paciente en el el plato. Asegura que no descansará hasta alcanzar ese objetivo.
   
Por lo pronto, ya comienza a verse un leve resultado de ese proceso de ajustes en el home play. Y en la medida en que vayan pasando los días, lo que se estima es que las cosas irán  mejorando.
   
Actualmente su promedio está en 119, sin el juego de ayer ante Boston, con tres jonrones, cinco vueltas anotadas y siete impulsadas.
   
Pese a su flojo inicio, su proyección apunta a que, en 137 partidos jugados y 523 turnos agotados, podría terminar con 37 jonrones, 62 carreras anotadas y 87 impulsadas. Nada mal, en caso de que pueda lograrlo.
   
 En su corta carrera, en la que agota su tercer año en las mayores, promedia 274, con 56 cuadrangulares, 62 carreras anotadas y 139 remolques.
   
Es prudente observar que,  para la crítica neoyorquina y el nuevo dirigente de los Yankees, Aaron Boone, su estabilidad ofensiva es sólo cuestión de tiempo, en razón del talento  y poder que atesora como bateador, unido a su juventud. De ahí, el que hay que esperar.En cualquier momento “explotará”. No lo pierdan de vista. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:El gran Juan Marichal, inmortal de Cooperstown, hizo historia en 1969, cuando, con su equipo, Gigantes de San Francisco, logró una efectividad de 2.10 en 300 entradas lanzadas. ¡Suena la campana! ¡Climmp!



 



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