21 Noviembre 2017 11:12 PM

PortadaCiudad

Modelos globales medioambientales

Reflexiones sobre el Medio Ambiente

Dr. Príamo Rodríguez Castillo | ACTUALIZADO 12.09.2017 - 10:21 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

Trigésima Tercera Parte

El modelo, en comparación con las utopías y los ideales, hace una referencia concreta a la actualidad, basada en lo que se aprende a través de la educación, de la experiencia, de la sociedad, y del medio ambiente y sus recursos, tomando de estos los valores y objetivos socioculturales reales, las ideas, los hábitos, el estilo y el nivel de vida de personas, de grupos, y  de sistemas basados en los principios globales.

Un modelo es, simplemente, un medio en la construcción de teorías, por ello, en cuanto al esquema conceptual o al experimento mental se refiere, representa alternativas de diversas variables relevantes.  En metodología decimos que los modelos son sistemas lógicos, cerrados, que fuerzan, por su propia construcción, a alejarse, notablemente, de la realidad, porque también hay que formular hipótesis precisas, incluso para ámbitos de objetos cuyas relaciones son todavía desconocidas o a cuyo respecto, por carencias metodológicas, no se ha podido plantear, todavía, ninguna hipótesis empíricamente operativa.

Los críticos de la formulación de modelos siempre resaltan el hecho de que el modelo cumple con el criterio de validez lógica, pero no con la exigencia teórica de validez empírica.  En consecuencia, la reducción de los modelos a enunciados, formulados a partir de variables abstractas, aisladas de la realidad y de su interdependencia, si no puede hacerse ninguna afirmación sobre la relación entre la realidad construida del modelo y la realidad propiamente dicha, siempre implica el peligro de inmunizar el modelo frente a toda experiencia.

Hoy día, en gran parte del mundo se describe un panorama sombrío sobre los actuales problemas medioambientales globales, pero hay personas, grupos e instituciones que expresan gran optimismo acerca del desarrollo del futuro del medioambiente, con pensamientos sobre la forma y el sistema de soporte vital con todos sus elementos principales; es decir, una filosofía basada en la convicción de que la sociedad debe reorganizarse por completo, desacelerarse y desarrollarse, a través de nuevos procedimientos políticos y ecológicos, con enfoque internacional; puesto que, en casi todos, o en gran parte de los países del mundo, se han agrupado, hombres y mujeres,  que han tomado una decisión posicionándose frente a los cambios fundamentales consensuados por el liderazgo mundial y siguiendo las instrucciones multilaterales del desarrollo y del poder ambientalista.

Este fundamento, rompe la obsesión de una parte de la sociedad, por el crecimiento a cada nivel ya sea individuo, familia, corporación, empresa y país, donde la meta es hacerse más rico, grande, poderoso y ambicioso, sin considerar los valores humanos básicos y el costo final del consumo irrestricto, y no planeado, de los recursos naturales, y de la presión sobre los bienes y servicios del soporte de vida ambientales.

Gracias a los esfuerzos del Club de Roma, principalmente, fortaleciendo y creando la conciencia internacional sobre el rápido crecimiento mundial de los problemas ambientales, se abrió la visión para el diagnóstico y la prescripción de los problemas ecológicos, usando una analogía medida, además, el Club usó otras metáforas que ayudaron a señalar el camino para generar el deseo a emprenderlo.

Durante la veintena 1961-1981 se construyeron y se ejecutaron  otros modelos globales, como los modelos por simulaciones matemáticas por computadoras de los sistemas físicos y socioeconómicos mundiales, con proyecciones a futuro, que son consecuencias lógicas de los datos, las informaciones y las suposiciones que se introdujeron en el modelo.

Debemos tener en cuenta que todo modelo es único en cuanto a las suposiciones que lo motivan.  Estos modelos, además, se revisaron y compararon, como grupo, en un informe que publicara en 1982 la OTA, a pesar de diferencias de naturaleza hipotética, los modelos en su conjunto acordonaban un rosario de puntos convergentes, dado que la interdependencia de los pueblos y naciones, con el ambiente es mucho mayor de lo que se puede imaginar, por lo cual las decisiones deben tomarse en su contexto holista de los sistemas, pues las medidas para modificar las tendencias indeseables actuales, como la toxicidad  de la atmósfera, que se emprenderán en el transcurso de los decenios siguientes, serán más eficaces y menos costosas que las medidas tomadas más tarde, por lo cual se hace necesario que se produzca un fuerte liderazgo político como una vigorosa educación pública, ya que cuando un problema se hace realidad para todos, suele ser demasiado tarde.

En el año 1992 se publicó una veintena más de los diagnósticos que empezaron a exponerse  desde el 1972, a esta nueva publicación se le llamó “Más allá de los límites”, en la cual se concluyó que las condiciones globales son peores de lo que se había predicho  en la veintena 1961-1981, sin embargo, aún prevén un futuro sustentable si los temas antes expuestos son tomados en serio y se emplean medidas para cumplirlos.  Los autores comentan que lo que el mundo necesita es una dosis del viejo y anticuado “amor”, que permita a la gente trabajar junta  por las causas comunes y se consideró, también, una tendencia paralela en el desarrollo de los ecosistemas, en donde el mutualismo se incrementa creando los recursos escasos.

Podemos concluir, que los modelos son útiles para integrar datos, informaciones y tendencias pero tenemos que reconocer que no pueden sustituir la resolución y el ingenio del ser humano o la falta de ellos. También en este estudio se investigan varios enfoques para comprender nuestros predicamentos y opciones para resolver la confusión que se tiene todavía, pero, que más que todo, se debe a las diferencias de los autores y expositores que son preocupantes, ya que las formas de evaluaciones no están predeterminadas, lo que hace muy difícil el evaluar el predicamento de la humanidad y el ambiente, con la utilización de los modelos medioambientales que surgen como  compromisos, derivados de los acuerdos internacionales en esta materia, los cuales, a lo largo de su historia, han ido insistiendo para que las regiones del mundo y los países que las forman, asuman sus obligaciones con el medioambiente y reciban informaciones, asesoramiento, recursos y modelos para que puedan desarrollar soluciones que enfrente los problemas de cada país miembro, principalmente, los de mayor contaminación ambiental, que enfrenta el mundo de hoy, tales como: la superpoblación, la explotación de los sistemas ecológicos en general, pero se referencia, en especial, el armamentismo, la guerra entre países, la desigualdad social, el hambre, la salud, las epidemias, la ignorancia y desconocimiento de los daños que el ser humano causa por no valorar o saber la pertenencia que se tiene de su propia vida para vivir más y mejor.

Se hace una mayor exhortación para que la juventud se comprometa, no sólo con los planes ambientales que se ejecutan en cada uno de sus países, sino con los planes de modelos globales que permiten una guía metodológica y unos conocimientos ya experimentados y medidos en el tiempo, y comprobados sus resultados, los que hacen posibles que hechos negativos no sigan sucediendo y que los positivos sean ejemplos que puedan endosarse con éxito, en todo tipo de poblaciones, sin los problemas de autores y/o  desarrolladores.

Se parte también, del interés de que los hechos negativos no se sigan produciendo ni sucediendo o, por lo menos, cese su incremento en daños.

Estos modelos están diseñados para indicar cómo respetar el ambiente, usando los recursos naturales sin destruirlos; implementando ideas, hábitos y culturas que modifiquen el comportamiento de las personas, con el fin principal de preservar el equilibrio natural y que en la mente de esa juventud puedan tener, siempre, respuestas a sus decisiones, las que deberán inferir para la procura del balance energético de los ecosistemas, ¿cómo se logra? fácilmente, por ejemplo, con la siembra de árboles y la protección de los existentes, obteniéndose así, los medios para mantener el equilibrio del agua y el oxígeno.  Además, evitando la contaminación del aire, del agua, del suelo y, por tanto, prevenir nuestra autodestrucción.  Con solo realizar actos de solidaridad con nuestros semejantes y otros seres vivientes; esto es, en fin, respetar su vida y sus bienes, puesto que como sabemos, pero que en momentos imprevistos nos olvidamos, como seres humanos somos parte de este gran ecosistema llamado Universo, que merece que convivamos en paz y armonía con todo lo creado, para lo cual tan solo basta con convencer a los demás y, por supuesto, a nosotros mismos de que el ser humano, es tal vez la obra más importante y perfecta del universo, y que esa obra no se debe acabar por desconocimiento, envidia, interés personal, odio, venganza o, simplemente, el deseo de destrucción.

Es por esto que hacemos el llamado, a la juventud dominicana, para trabajar en equipo, junto a compañeros universitarios, de escuelas y de colegios; vecinos, familiares y comunidades, para sacar adelante proyectos que se han venido elaborando y desarrollando, en el país, para la prevención, recuperación y mantenimiento de ese todo tan bello, tan sustentable y armónico, donante o aportante gratuito a todo el mundo, que se llama naturaleza.  Son de los regalos de Dios que recibimos sin costarnos nada; es decir, insumos que fortalecen, enriquecen y dan vida, los cuales se  transforman en valores que, por estar siempre en nuestro entorno y a nuestro alcance con tanta majestuosidad, inspiran a vivir y a respetar, en consecuencia, los modelos globales medioambientales que también recibimos gratuitamente.    




0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords